
"Abracadabra” es el título de una de las canciones que contiene el último álbum de Daphné, y es, quizás, también, la palabra mágica que le ha servido para conseguir el Prix Constantin de este año.
Daphné nació en 1975, en Clermont Ferrand, aunque siempre ha vivido en otras ciudades de dentro y fuera de Francia. Estudió letras, ha hecho teatro y ha actuado en comedias musicales, sin abandonar sus grandes pasiones: viajar y, sobre todo, cantar y escribir. De sus manos, han salido novelas, cuentos, mucha poesía y canciones, claro.
La afición por la música le viene de familia. Entre sus compositores favoritos: Purcel, Mozart o Ravel. Y ya más actuales:
Stevie Wonder y
Sting, aunque no considera que estos cantantes hayan influido en su música.
Las composiciones de Daphné giran en torno a su voz dulce, envolvente y rica en matices, por lo que a menudo se la compara con
Kate Bush,
Camille o
Björk. A nosotros a veces nos recuerda a
Beth Gibbons, cantante del grupo
Portishead.

Su primer disco,
L’Emeraude (Esmeralda) podría no haber existido si Daphné, tímida confesa, no se hubiera atrevido a acercarse a
Benjamin Biolay tras un concierto y darle una de sus maquetas. Benjamin la llamó inmediatamente, la puso en contacto con un sello discográfico e incluso produjo y arregló algunas de sus canciones. De este trabajo, se ha dicho que está a medio camino entre Prokofiev y
Tricky. Algunos incluso le han colgado la etiqueta de Trip-hop. Eso sí, condimentado con un toque de pop y otro poquito de Chanson.
L’Emeraude (Esmeralda) encierra ese mundo mágico, lleno de sueños y colores, característicos de ese Hada Esmeralda que es Daphné. Sus canciones son oníricas, surrealistas, plagadas de símbolos y mitología.
Nada más terminar de grabar ese primer disco, Daphné se puso a trabajar en el siguiente. Abrió una carpeta en su ordenador a la que denominó “Álbum Carmín” y a partir de aquí todo fue rojo. Dejó ese lado etéreo que representaba el color esmeralda y pasó a la carnalidad que conlleva el rojo carmín, el color de la sangre, del cuerpo, del deseo, la seducción y la vida. Su voz, algo cohibida en
L’Emeraude, avanza aquí sin miedos y se proyecta más abierta. Musicalmente
Carmin (Carmín) representa un cambio: el ordenador y la electrónica ceden el relevo a los instrumentos reales, pues, según dice, Daphné “quería sentir el calor y la respiración de los músicos”.
Ya de lleno en la preparación del que será su tercer trabajo (que imaginamos llevará el nombre de un color), Daphné recibió el pasado día 15 de noviembre el Prix Constantin de este año por su álbum
Carmin. Durante la gala en la que se dio a conocer el ganador, Daphné interpretó la canción “Musicamor” (“Música amor”, “Música, amor”), que abre el disco.
Con ella, acabamos.
Para más información, pincha aquí. Y si quieres escuchar el espacio que le dedicamos en Radio 5 pulsa Play boomp3.com
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Daphné – « Musicamor » Extrait de l’album Carmin (2006) Vous m'en voulez Vous m'en demandez trop C'est à cheval Que je partirai bientôt Je mens très mal, je m'envolerai alors... Dans un vaisseau De fêtes et de santal Je mets les voiles Jamais je ne m'arrête Je vais ailleurs là où le temps, on l'oublie.
Music is a lover and lovers are music Music is my lover and lovers are music
C'est vrai que j'aime Dans la nuit disparaître Au bras de celle Qui m'a fait renaître Ne me dîtes pas qu'un seul amour nous suffit. Je m'en doutais Je manquais de ce ciel Si haut si clair Que partout je le cherche Tant mieux si les rêves ont toujours raison de moi.
Music is a lover and lovers are music Music is my lover and lovers are music En el alma, música para siempre música en el alma. | Daphné – « Musicamor » Extraído del álbum Carmín (2006) Estáis resentidos conmigo. Me pedís demasiado. A caballo pronto me iré. Miento muy mal, me echaré a volar... En un navío de fiestas y de sándalo, alzo las velas. Nunca me detengo, voy más allá, a ese lugar en el que el tiempo se olvida.
La música es una amante y los amantes son música. La música es mi amante y los amantes son música.
Es verdad. Me gusta en la noche desaparecer del brazo de aquella que me hizo renacer. No me digáis que un único amor nos basta. Lo sospechaba. Me faltaba ese cielo tan alto y tan claro que busco por todas partes Tanto mejor si los sueños pueden siempre más que yo.
La música es una amante y los amantes son música. La música es mi amante y los amantes son música. En el alma, música para siempre música en el alma. |
1 comentarios:
Me había llamado la atención esta chica en una de las recopilaciones que hace la fnac francesa de "indétendences", y voilà, que ahora hablàis de ella. Qué bien!!
Por cierto, me perdí vuestro programa de Barbara, no sé cuàndo hablasteis de ella, si fue hace mucho tiempo, o ha sido hace poco con motivo de los 10 años de su fallecimiento...(?)
Me encantaría volver a escucharlo, si algún día tenéis que repetir un programa, o cuando estéis de vacaciones, podríais reemitirlo??
Finalmente, os invito a escuchar a Amélie-les-crayons, si no la conocéis ya. Me encanta su disco "et pourqoui les crayons?".
Saludos y felicidades por el (micro)programa!! Es una joyita.
david
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