jueves, 6 de diciembre de 2007

Daphné

"Abracadabra” es el título de una de las canciones que contiene el último álbum de Daphné, y es, quizás, también, la palabra mágica que le ha servido para conseguir el Prix Constantin de este año.

Daphné nació en 1975, en Clermont Ferrand, aunque siempre ha vivido en otras ciudades de dentro y fuera de Francia. Estudió letras, ha hecho teatro y ha actuado en comedias musicales, sin abandonar sus grandes pasiones: viajar y, sobre todo, cantar y escribir. De sus manos, han salido novelas, cuentos, mucha poesía y canciones, claro.

La afición por la música le viene de familia. Entre sus compositores favoritos: Purcel, Mozart o Ravel. Y ya más actuales: Stevie Wonder y Sting, aunque no considera que estos cantantes hayan influido en su música.

Las composiciones de Daphné giran en torno a su voz dulce, envolvente y rica en matices, por lo que a menudo se la compara con Kate Bush, Camille o Björk. A nosotros a veces nos recuerda a Beth Gibbons, cantante del grupo Portishead.

Su primer disco, L’Emeraude (Esmeralda) podría no haber existido si Daphné, tímida confesa, no se hubiera atrevido a acercarse a Benjamin Biolay tras un concierto y darle una de sus maquetas. Benjamin la llamó inmediatamente, la puso en contacto con un sello discográfico e incluso produjo y arregló algunas de sus canciones. De este trabajo, se ha dicho que está a medio camino entre Prokofiev y Tricky. Algunos incluso le han colgado la etiqueta de Trip-hop. Eso sí, condimentado con un toque de pop y otro poquito de Chanson. L’Emeraude (Esmeralda) encierra ese mundo mágico, lleno de sueños y colores, característicos de ese Hada Esmeralda que es Daphné. Sus canciones son oníricas, surrealistas, plagadas de símbolos y mitología.

Nada más terminar de grabar ese primer disco, Daphné se puso a trabajar en el siguiente. Abrió una carpeta en su ordenador a la que denominó “Álbum Carmín” y a partir de aquí todo fue rojo. Dejó ese lado etéreo que representaba el color esmeralda y pasó a la carnalidad que conlleva el rojo carmín, el color de la sangre, del cuerpo, del deseo, la seducción y la vida. Su voz, algo cohibida en L’Emeraude, avanza aquí sin miedos y se proyecta más abierta. Musicalmente Carmin (Carmín) representa un cambio: el ordenador y la electrónica ceden el relevo a los instrumentos reales, pues, según dice, Daphné “quería sentir el calor y la respiración de los músicos”.

Ya de lleno en la preparación del que será su tercer trabajo (que imaginamos llevará el nombre de un color), Daphné recibió el pasado día 15 de noviembre el Prix Constantin de este año por su álbum Carmin. Durante la gala en la que se dio a conocer el ganador, Daphné interpretó la canción “Musicamor” (“Música amor”, “Música, amor”), que abre el disco. Con ella, acabamos.

Para más información, pincha aquí. Y si quieres escuchar el espacio que le dedicamos en Radio 5 pulsa Play boomp3.com

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Daphné – « Musicamor »
Extrait de l’album Carmin (2006)

Vous m'en voulez
Vous m'en demandez trop
C'est à cheval
Que je partirai bientôt
Je mens très mal,
je m'envolerai alors...
Dans un vaisseau
De fêtes et de santal
Je mets les voiles
Jamais je ne m'arrête
Je vais ailleurs là
où le temps, on l'oublie.

Music is a lover

and lovers are music
Music is my lover
and lovers are music


C'est vrai que j'aime
Dans la nuit disparaître
Au bras de celle
Qui m'a fait renaître
Ne me dîtes pas
qu'un seul amour nous suffit.
Je m'en doutais
Je manquais de ce ciel
Si haut si clair
Que partout je le cherche
Tant mieux si les rêves
ont toujours raison de moi.

Music is a lover
and lovers are music
Music is my lover
and lovers are music

En el alma, música
para siempre
música en el alma.

Daphné – « Musicamor »
Extraído del álbum Carmín (2006)

Estáis resentidos conmigo.
Me pedís demasiado.
A caballo
pronto me iré.
Miento muy mal,
me echaré a volar...
En un navío
de fiestas y de sándalo,
alzo las velas.
Nunca me detengo,
voy más allá, a ese lugar
en el que el tiempo se olvida.

La música es una amante
y los amantes son música.
La música es mi amante
y los amantes son música.


Es verdad. Me gusta
en la noche desaparecer
del brazo de aquella
que me hizo renacer.
No me digáis
que un único amor nos basta.
Lo sospechaba.
Me faltaba ese cielo
tan alto y tan claro
que busco por todas partes
Tanto mejor si los sueños
pueden siempre más que yo.

La música es una amante
y los amantes son música.
La música es mi amante
y los amantes son música.

En el alma, música
para siempre
música en el alma.

1 comentario:

Sorel dijo...

Me había llamado la atención esta chica en una de las recopilaciones que hace la fnac francesa de "indétendences", y voilà, que ahora hablàis de ella. Qué bien!!

Por cierto, me perdí vuestro programa de Barbara, no sé cuàndo hablasteis de ella, si fue hace mucho tiempo, o ha sido hace poco con motivo de los 10 años de su fallecimiento...(?)
Me encantaría volver a escucharlo, si algún día tenéis que repetir un programa, o cuando estéis de vacaciones, podríais reemitirlo??

Finalmente, os invito a escuchar a Amélie-les-crayons, si no la conocéis ya. Me encanta su disco "et pourqoui les crayons?".

Saludos y felicidades por el (micro)programa!! Es una joyita.
david